Luz Marina Dominguez

febrero 24, 2011 No Comments

LUZ MARINA DOMINGUEZ.


Nacida Julio 15 de 1962, cuarta de 5 hijos. A los 18 meses de nacida contraje la poliomielitis, y como secuela tengo atrofia ósea y muscular en mi pierna derecha, desde la cadera.

He usado diferentes aparatos ortopédicos toda la vida, y de muletas pase un largo tiempo al bastón.Me han realizado 23 cirugías que van desde acortamiento en la pierna no afectada, hasta implantes musculares, alargamiento de pie (estuvo 10 centímetros mas alto que el otro), reconstrucción del pie en su totalidad y otras mas.

Mi vida transcurría en lo que podría denominarse normalidad, caminando con ayuda ortopédica y bastón, trabajando como decana de una facultad en una universidad de mi ciudad, dictando clases en postgrado, con cansancios musculares llevaderos.Hace dos años, por semana santa, sentí una opresión gigante en la base de mi cerebro, como una naranja incrustada, que me hacia sentir fatigada y decaída. Aproveche que no era época de oficina y me dediqué a descansar, pero el sueño no me lograba dar el descanso que necesitaba, y al contrario, me sentía más y más cansada.

Luego del sueño no reparador, este se volvió frágil, al punto de sentir toda clase de ruidos durante toda la noche. Al regresar a mi oficina, se notaba claramente el cansancio en el que me encontraba.

A partir de entonces, múltiples problemas de salud, como dolor en losmúsculos, un dolor caliente que no me dejaba en ocasiones moverme. Debilidad en mi pierna derecha, en la parte inferior, por lo cual visité al ortopedista. Encontraron que debían sellar de nuevo la tripleatrodesis, lo que obligo a un injerto de cadera, 4 meses de incapacidad y quietud. Los problemas en lugar de reducirse, fueron en aumento. Me dolía absolutamente todo el cuerpo, en ocasiones la espalda, los brazos, las piernas, pero siempre, un cansancio en la base de mi cráneo.

Me realizaron varias pruebas médicas, buscando reumatismo o artritis, y finalmente me diagnosticaron Fibromialgia y síndrome de fatiga crónica, aunque el diagnostico aun fuera reservado por muchos de los doctores que me examinaron.Fui intervenida también en mi mano derecha, porque presente compresión del túnel carpiano, y un mes después, mi rodilla izquierda presento claros síntomas de dolor, por lo cual me realizaron artroscopia, donde concluyeron que el cartílago estaba muy desgastado y que debería esperar 23 años antes de poder realizarme prótesis de articulación.

Estuve también en tratamiento del dolor, con un anestesiólogo, el cual me formulo neurontin 4 veces al día, y detrás de estas pastillas, las infiltraciones con xilocaina intravenosa y 22 puntos gatillo cada sesión, los medicamentos fueron en aumento, baja seratonina, por ende depresión, así que un tratamiento con fluoxetina, en total, 29 pastillas diarias que me hacían sentir completamente ausente del mundo.La presión en mi trabajo se intensificó, y fue así como me acosaron para que renunciara, y yo en aquel estado, sentí eso como un motivo para irme a casa a descansar.

Mi vida cambio muchísimo después de todo esto. Leyendo en la red, encontré información acerca del spp del cual no tenia ni idea, y me sorprendí cantidades cuando leí la sintomatología y la encontré compatible con la mía.

Llore, pero también descansé porque encontré lo que necesitaba saber.Los doctores de mi ciudad se niegan a creer en el SPP pese a que les he dado a todo un folleto ilustrado y con información al respecto.

Al no sentir que estuviera en el tratamiento adecuado, decidí estar lúcida, conmis dolores, que en las nubes con tantos medicamentos. Mis dolores han cambiado de intensidad, y no son permanentes. Me canso con facilidad, duermo regular, y solo logro dormir profundamente en la madrugada. A veces ensayo la terapia del frió y en ocasiones la de caliente, dependiendo del dolor.

Ahora trabajo como docente de postgrados en diferentes universidades, lo que me da no como antes, pero si para vivir, ya que no dependo de nadie, sino que lo que he hecho ha sido por mi propio esfuerzo.

No hay leyes en mi país que me permitan acceder a ninguna pensión, y por mi trabajo independiente, no tengo derecho a salud a no ser que pague una alta cuota la cual no tengo de momento.

Algún día pensé en ir a Houston para buscar un diagnostico que conozco, pero no me llevaría a nada en mi país, donde piensan que el spp es solo invención de libros y que no hay nada seguro al respecto.

No hay interés por conocer sobre el tema, ya que pocos somos los casos en Medellín, ciudad donde vivo.Ahora evito cansarme, me muevo solo lo necesario, mi mente ya no puede con muchas cosas a la vez, descanso varias veces en el día, aunque no duerma durante esos descansos.

Estoy tranquila aunque en ocasiones pensar en el futuro que llegue segundo a segundo no me es agradable por la incertidumbre en mi caso.

Confío en Dios, y esto ha sido importante para tomar todo como venga en la vida.Soy algo más que un cuerpo con dolores ahora, soy un alma que en el fondo siente paz, estoy satisfecha de lo que he logrado y suelo buscar distracciones cuando me siento algo deprimida (no ha sido de mi naturaleza serlo, así que he luchado contra ello cuando aparece ahora en mi vida).Una historia resumida, y limitada al campo de salud estrictamente.

Hasta prontoLuz Marina Domínguez

Medellìn Colombia

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